¿Cómo es el proceso de entrenamiento?

En una primera sesión, mediante herramientas de coaching identificamos qué problema o  problemas quieres resolver. Por ejemplo, una baja autoestima responsable de un liderazgo débil.  Además, nos proponemos unas metas muy específicas y decidimos qué entrenamiento es el más adecuado para ti. Siguiendo el ejemplo anterior, quizás veamos necesario reducir tu estrés para mejorar tu capacidad de tomar decisiones, además de desarrollar tus habilidades de comunicación y motivación. En esta misma sesión, o en la siguiente, determinamos cuánto va a durar tu entrenamiento.

¡Y empezamos a entrenar tus habilidades para resolver el problema! Lo hacemos utilizando las herramientas más adecuadas para ti: coaching, ejercicios, técnicas pedagógicas, neurofeedback, lecturas, mindfulness, prácticas, EMDR… Constantemente evaluamos los procesos: ¿vamos bien?, ¿estamos donde queremos estar?, ¿necesitamos reforzar algo un poco más? Finalmente, medimos los resultados para afianzar tu éxito.

¿Cuánto dura todo el proceso?

La duración es muy personal, depende de la técnica que se aplique. Un entrenamiento con biofeedback dura 10 sesiones y con neurofeedback algo más. Cuando no se utilizan estas técnicas, la media es de 6 sesiones aunque suelen notarse resultados en la tercera sesión.

¿Cuánto dura cada sesión?

Una sesión puede abarcar desde 1 hora y media hasta 2 horas.

¿Qué trabajaremos exactamente?

Sobre todo nos ocuparemos de desarrollar tus habilidades para que mejores tu desempeño. Eso significa que trabajamos sobre tus puntos fuertes, actitudes y conductas para optimizar tu rendimiento.Por supuesto, siempre tenemos en cuenta tus valores, emociones y creencias ya que el objetivo final de todo este trabajo es tu felicidad.

A veces sucede que trabajando una habilidad se desarrollan otras en las que no hemos puesto el objetivo. Por ejemplo, controlar el estrés no solo consigue que tomes mejores decisiones y que refuerces tu comunicación y tu liderazgo; también aumenta tu autoestima, mejora tu concentración, agiliza tu creatividad y te hace más dueño de tu vida.  En general, te sientes mejor en muchos aspectos de tu vida.

¿A quién puede ayudar?

A ejecutivos, comerciales y profesionales que deseen mejorar su rendimiento y disfrutar de su actividad profesional. También a estudiantes, actores, músicos y deportistas con ganas de sacar más partido a sus capacidades.

¿Necesito alguna preparación previa?

No, solo necesitas desear el cambio y estar motivado para que se produzca.

¿Voy a tener que dedicarle mucho tiempo fuera de las sesiones?

Sí, debes dedicar tiempo fuera de las sesiones porque es un proceso de aprendizaje y entrenamiento. Cuánto más practiques fuera y refuerces ese aprendizaje, más rápido será el cambio.

¿Qué consigo a inmediato y medio plazo?

El mero hecho de iniciar un proceso de cambio resulta estimulante, por lo que en la primera sesión notarás que ha aumentado tu motivación. Enseguida verás que eres capaz de controlar cada vez más tu estrés, y esto incrementará tu confianza y mejorará tu productividad. A medida que entrenes tus puntos fuertes y compruebes cuánto optimizas tu desempeño verás cómo mejora tu gestión del tiempo, la comunicación, la asertividad, la toma de decisiones… Es un proceso que se retroalimenta constantemente y que provoca un avance constante

No quiero que se sepa que estoy haciendo coaching, ¿es posible?

Sin duda, nuestra discreción está garantizada. Pero no te sorprendas si quienes te rodean perciben tu mejora y notan «algo diferente» en ti.

¿Dónde se realiza, tengo que ir a algún lugar?

Las posibilidades son varias: las sesiones pueden llevarse a cabo en la empresa del ejecutivo,  en el domicilio del cliente, en un centro de negocios y por Skype. Esto último puede hacerse si no se utilizan las tecnologías de biofeedback y neurofeedback, ya que con ellas utilizamos un equipo tecnológico que requiere tu presencia.

¿Cómo sé que está funcionando el proceso?

No te cabrá ninguna duda, ya que comprobarás en tu día a día cuánto mejora tu rendimiento y cómo te desprendes de ideas, actitudes y conductas limitantes. Pero aun así, durante todo el proceso vamos evaluando si se producen los progresos que esperábamos y vamos corrigiendo el entrenamiento cuando hace falta… ¡hasta conquistar el éxito!